La investigación judicial contra la denominada Escuela de Yoga de Buenos Aires continúa sumando nuevos elementos que apuntan no solo a presuntos delitos de trata de personas y explotación sexual, sino también a posibles maniobras de lavado de dinero con conexiones internacionales. Con información de Infobae.
La jueza argentina María Servini procesó a tres integrantes de la organización por presuntas operaciones relacionadas con el movimiento y ocultamiento de fondos que habrían circulado entre Argentina y Estados Unidos.
El caso gira alrededor de la estructura creada por la Escuela de Yoga de Buenos Aires, organización señalada por las autoridades de captar personas mediante mecanismos de manipulación psicológica, explotación sexual y sometimiento económico dentro de un esquema liderado por Juan Percowicz.
Según la investigación, los expedientes judiciales y los documentos incautados durante allanamientos revelaron referencias a proyectos destinados a recaudar enormes cantidades de dinero mediante actividades vinculadas a servicios sexuales dirigidos a personas con alto poder adquisitivo.
Entre los materiales encontrados aparecieron anotaciones internas, planes financieros y documentos relacionados con la captación de millonarios y con estructuras destinadas a generar ingresos multimillonarios para la organización.
Uno de los aspectos que más llamó la atención de los investigadores fue la aparición de documentación bancaria vinculada a entidades financieras estadounidenses.
Durante los allanamientos realizados en 2022 en inmuebles asociados a la organización, las autoridades hallaron credenciales y chequeras relacionadas con bancos como Chase, Bank of America y Washington Mutual, además de referencias a una supuesta estructura operativa en Las Vegas.
La investigación también apunta a la existencia de mecanismos financieros destinados a sostener operaciones fuera de Argentina mediante transferencias, donaciones y presuntos movimientos de dinero que podrían haber tenido como destino Estados Unidos.
De acuerdo con documentos incorporados al expediente, dentro de los planes atribuidos a la organización aparecían menciones a “sobres de donación” de decenas de miles de dólares destinados a mantener el funcionamiento de la estructura incluso ante eventuales cambios de liderazgo.
Las autoridades sostienen que el caso ya no se limita únicamente a presuntos delitos vinculados a explotación sexual o captación de víctimas, sino que también involucra el análisis de operaciones financieras complejas y posibles mecanismos de ocultamiento de activos.
La causa continúa avanzando mientras la Justicia argentina intenta reconstruir la ruta del dinero, identificar beneficiarios finales y determinar el alcance internacional de las operaciones atribuidas a la organización.












