El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó que Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero”, murió durante una operación militar ejecutada por el Comando Sur estadounidense en coordinación con autoridades venezolanas. Posteriormente, la información fue confirmada por el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth.
Según las autoridades estadounidenses, la operación formó parte de las acciones dirigidas contra el Tren de Aragua, organización criminal transnacional señalada por delitos como narcotráfico, trata de personas, extorsión, secuestro, homicidios y lavado de dinero en distintos países de América. Washington había designado al grupo como organización terrorista extranjera y mantenía una recompensa de hasta cinco millones de dólares por información que condujera a la captura de Guerrero.
Niño Guerrero permanecía prófugo desde septiembre de 2023, cuando escapó de la cárcel de Tocorón antes de la intervención de las fuerzas de seguridad venezolanas. Desde ese centro penitenciario dirigió durante años la expansión del Tren de Aragua, organización que pasó de ser una estructura criminal local a una red con presencia en varios países de América Latina.
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Su nombre también figura en la acusación federal presentada por la Fiscalía de Estados Unidos en Nueva York por presuntos delitos de narcoterrorismo y conspiración para el tráfico internacional de drogas. En ese expediente aparece junto a Nicolás Maduro, Cilia Flores, Nicolás Maduro Guerra y otros señalados por las autoridades estadounidenses.
La muerte de Guerrero ocurre además en medio de recientes operaciones militares desarrolladas en zonas mineras del estado Bolívar, donde distintos reportes señalaban la presencia de estructuras vinculadas al Tren de Aragua. Hasta el momento no se han divulgado mayores detalles sobre el lugar exacto donde se desarrolló la operación.
La desaparición de quien fue considerado el principal líder del Tren de Aragua abre interrogantes sobre la futura estructura de mando de una organización criminal que durante la última década logró extender sus operaciones desde Venezuela hacia diversos países de América y que actualmente enfrenta una creciente presión por parte de las autoridades de la región.












