FMI: la tokenización transformará a la banca y plantea nuevos retos para la regulación financiera

El Fondo Monetario Internacional advierte que la tokenización cambiará el funcionamiento de los bancos, los sistemas de pagos y la supervisión financiera. El organismo señala que esta transición también plantea riesgos para la estabilidad y la soberanía monetaria, especialmente en economías emergentes.

0
2
Foto Archivo

La tokenización de activos y pasivos financieros perfila una transformación estructural del sistema financiero global que obligará a los bancos a adaptar su modelo de negocio, aunque no implicará su desaparición. Así lo explicó Tobias Adrian, consejero financiero y director del Departamento de Mercados Monetarios y de Capitales del Fondo Monetario Internacional (FMI), al analizar el impacto de trasladar instrumentos financieros a registros digitales compartidos basados en tecnología blockchain.

El análisis identifica tres formas de dinero digital que podrían consolidarse con este proceso: depósitos bancarios tokenizados, stablecoins y reservas tokenizadas emitidas por bancos centrales. Según el FMI, los depósitos tokenizados conservarían las garantías y la protección de las cuentas bancarias tradicionales, pero incorporarían la velocidad y programabilidad de los contratos inteligentes, integrando pagos, liquidaciones y funciones de tesorería en redes compartidas.

En el ámbito del crédito, el organismo considera que la tokenización permitirá automatizar procesos mediante contratos inteligentes, incorporando reglas sobre intereses, pagos y ejecución de garantías directamente en el código. Esto facilitaría un monitoreo continuo del riesgo de las carteras de préstamos y modificaría la forma en que las entidades financieras administran sus activos y su liquidez.

No obstante, el FMI advierte que la operación permanente de las redes blockchain, disponibles las 24 horas del día, exigirá nuevos mecanismos de respaldo y liquidez por parte de los bancos centrales. Asimismo, sostiene que parte de los riesgos dejarán de concentrarse en los balances de las instituciones financieras para trasladarse a las plataformas tecnológicas y al software que sustenta las transacciones.

El organismo también considera que esta evolución obligará a replantear la regulación financiera. En lugar de supervisar únicamente a las entidades, los reguladores deberán evaluar el funcionamiento y la seguridad de los contratos inteligentes y de las plataformas compartidas, algunas de las cuales podrían adquirir una importancia sistémica comparable a la de los grandes bancos.

Finalmente, el FMI alerta sobre los desafíos que enfrenta la tokenización para las economías emergentes y en desarrollo. Aunque reconoce que esta tecnología podría reducir el costo de las remesas y facilitar el acceso a los mercados internacionales de capital, advierte que también podría acelerar la salida de capitales, favorecer la sustitución de monedas locales por stablecoins globales y debilitar la soberanía monetaria de los bancos centrales si no se adoptan marcos regulatorios coordinados a escala internacional.

Dejar una respuesta

Por favor, introduce tu comentario
Por favor, introduzca su nombre aquí