La trayectoria financiera del empresario venezolano Alejandro Betancourt vuelve a quedar bajo escrutinio a partir de documentos bancarios, expedientes judiciales y registros corporativos que conectan parte de su entorno empresarial con contratos públicos, operaciones financieras de PDVSA y movimientos de cientos de millones de dólares a través de bancos y sociedades internacionales. Con información de El Pitazo.
Una de las primeras rutas identificadas se remonta a la emergencia eléctrica decretada por Hugo Chávez a finales de 2009. En ese contexto, Derwick Associates recibió contratos públicos mediante adjudicación directa por aproximadamente 2.100 millones de dólares para proyectos relacionados con generación eléctrica. Investigaciones periodísticas y evaluaciones técnicas posteriores señalaron diferencias entre la capacidad contratada, la efectivamente instalada y la electricidad finalmente disponible para el sistema venezolano.
Una segunda corriente de dinero comenzó con operaciones financieras de PDVSA. En febrero de 2012, la petrolera aprobó un contrato de financiamiento en moneda nacional por 17.490 millones de bolívares con Administradora Atlantic 17107 CA, representada por el abogado Juan Andrés Wallis Brand. Según los expedientes fiscales citados, PDVSA no habría recibido ese capital. Los derechos de cobro de la supuesta deuda fueron posteriormente cedidos a Violet Advisors SA, registrada en Panamá, y Welca Holdings Limited, constituida en San Vicente y las Granadinas, sociedades controladas por los hermanos Luis e Ignacio Oberto Anselmi.
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La investigación también recupera elementos del caso conocido como Money Flight, una trama de lavado de dinero investigada en Estados Unidos relacionada con operaciones cambiarias y pagos de PDVSA. Francisco Convit fue acusado en ese expediente, mientras que Betancourt no fue procesado. Sin embargo, el testimonio de un exbanquero suizo incorporado al caso atribuyó conjuntamente a Convit y Betancourt aproximadamente 370 millones de dólares vinculados con las operaciones investigadas. Se trata de una causa distinta a la relacionada con Violet Advisor, por lo que ambas no pueden ser consideradas automáticamente parte de una misma conspiración.
La Fiscalía de Zúrich mantiene desde hace varios años investigaciones contra distintas personas por sospechas de blanqueo profesional de capitales en procedimientos relacionados con acusaciones de corrupción y PDVSA, y Alejandro Betancourt figura entre los investigados. Las autoridades suizas también han señalado que el retiro de una solicitud de extradición presentada anteriormente ante Reino Unido no implicó el cierre del procedimiento penal en Suiza. Dentro de ese conjunto de investigaciones han sido incautados varios cientos de millones de francos suizos, sin que se haya precisado qué proporción corresponde específicamente al expediente de Betancourt.
Estos antecedentes adquieren nueva relevancia ante la creciente participación de empresas vinculadas con Betancourt en la reorganización del sector petrolero venezolano. Mientras Washington sostiene que el empresario no enfrenta actualmente cargos criminales en Estados Unidos, permanecen abiertas interrogantes sobre el alcance de la revisión realizada por las autoridades estadounidenses respecto al origen de su patrimonio, sus relaciones societarias y las investigaciones que continúan en otras jurisdicciones.











