Una nueva herramienta de ciberdelincuencia basada en inteligencia artificial está encendiendo las alarmas en el sistema financiero global al permitir eludir los controles de verificación de identidad (KYC) en bancos y plataformas de criptomonedas mediante el uso de deepfakes. Con información de Cointelegraph.
De acuerdo con reportes recientes, un actor identificado como “Jinkusu” estaría comercializando en la dark web un kit que utiliza manipulación facial y de voz en tiempo real para engañar sistemas biométricos, generando identidades sintéticas capaces de superar controles diseñados para prevenir fraudes y lavado de dinero.
El funcionamiento de esta tecnología se basa en modelos de inteligencia artificial que realizan intercambio facial y modulación de voz en tiempo real, logrando replicar gestos, movimientos y patrones humanos con un alto nivel de precisión, suficiente para vulnerar procesos tradicionales de verificación.
Especialistas en ciberseguridad advierten que el surgimiento de estas herramientas marca un punto de inflexión en la evolución del fraude digital, ya que expone debilidades estructurales en los sistemas KYC actuales, especialmente en la fase de incorporación de usuarios.
La creciente sofisticación de los deepfakes reduce además las barreras de entrada para los ciberdelincuentes, facilitando esquemas de fraude de identidad sintética a gran escala que impactan tanto a plataformas cripto como a bancos tradicionales.












