El Nuevo Herald | Maduro y Raúl Gorrín investigados en caso masivo de lavado de dinero en Miami

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CCD | El Nuevo Herald profundiza en el documento de la acusación de la Fiscalía de EEUU ante un tribunal del Sur de la Florida develado esta semana. La trama de corrupción en Pdvsa y la red internacional de legitimación de los fondos defraudados a la petrolera constituyen la  base de este caso que se remonta a principios de la gestión de Maduro pero que comenzó en la era de Hugo Chávez, cuando la administración de Pdvsa era responsabilidad de Rafael Ramírez.

Aquí la nota completa de El Nuevo Herald del 27 de julio de 2018 06:31 PM

POR ANTONIO MARIA DELGADO Y JAY WEAVER.- Los hijastros de Nicolás Maduro recibieron $200 millones en dinero sucio y el magnate venezolano Raúl Gorrín otros $78 millones, dijeron fuentes cercanas al masivo caso de lavado de dinero presentado esta semana en Miami, donde el propio gobernante venezolano aparece bajo investigación.

Fuentes con información directa del caso dijeron a el Miami Herald que Maduro es el individuo identificado como “Funcionario Venezolano 2” en la acusación presentada el miércoles en la Corte Federal de Miami, que delinea una conspiración para lavar $1,200 millones malversados a las arcas de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA).

A Maduro no se le han presentado cargos en la acusación criminal, pero las fuentes dijeron que está siendo investigado por permitir que familiares, allegados y funcionarios saquearan a PDVSA, para luego tratar de lavar miles de millones en bancos europeos y estadounidenses, propiedades inmobiliarias en el sur de la Florida y en otros activos.

“Todo se maneja a través de él”, dijo una de las fuentes cercanas a la investigación.

Las fuentes confirmaron que los tres hijos de la esposa de Maduro, Cilia Flores, son los individuos identificados como “los hijos políticos del Funcionario Venezolano 2” y a veces como “los chamos” en la acusación presentada en Miami, que también vincula en la operación al empresario, Francisco Convit Guruceaga, uno de los principales accionistas de la controversial firma Derwick Associates, y al banquero alemán Matthias Krull.

Las fuentes también confirmaron que Gorrín, dueño del canal de noticias Globovisión, es el individuo identificado en la acusación como “el conspirador 7”, quien es descrito en el documento como “otro presunto millonario miembro de la boliburguesía y dueño de una red de televisión en Venezuela”.

El abogado de Gorrín en Miami, Howard Srebnick, dijo que su cliente no ha cometido ningún tipo de delito. “El señor Gorrín es un exitoso magnate de los medios que no ha estado involucrado en ningún tipo de lavado de dinero”, Srebnick le dijo a el Miami Herald en un mensaje de texto.

En la acusación presentada en la corte, los fiscales describen un documento que brinda detalles de 10 transferencias realizadas desde PDVSA entre el 29 de diciembre del 2014 y el 3 de febrero del 2015 sumando cerca de 512 millones de euros.

De ese total, “159,085,876.26 euros ($200 millones) fueron a los ‘CHAMOS’ (los hijastros del Funcionario Venezolano 2) y 68,179,661.26 euros fueron al Conspirador 7 [Gorrín]”, señala el documento.

La acusación realiza distintas menciones de “los Chamos”, aunque no queda claro en el documento si se trata de la totalidad de ellos. Flores, quien lleva una relación sentimental con Maduro de más de dos décadas, tiene tres hijos de un matrimonio previo, Yosser Gavidia Flores, Walter Gavidia Flores y Yoswal Gavidia Flores.

Maduro, por su parte, tiene un hijo de otro matrimonio, Nicolás Maduro Guerra.

Gorrín, declarado persona non grata por la ciudad de Miami por sus presuntos vínculos con el chavismo, por un tiempo intentó conseguir acceso a las altas esferas del poder en Washington para tratar de negociar con la administración Trump una estrategia de salida para el asediado régimen de Nicolás Maduro, dijeron fuentes en Washington.

El magnate venezolano le pagó a Ballard Partners, la firma de cabildeo en Florida que utilizó el presidente Donald Trump, unos $450,000 desde junio a través de la filial estadounidense de Globovisión, aparentemente para mejorar su imagen y para que le ayudara a expandirse a los mercados de Estados Unidos.

Gorrín es ampliamente criticado en Venezuela por la polémica compra en el 2013 del entonces canal de noticias de inclinación opositora Globovisión.

Conspiración internacional para lavar fondos de PDVSA a través de Miami

Según los documentos de la corte, la red habría lavado cerca de $1,200 millones obtenidos fraudulentamente a través de PDVSA y del régimen cambiario del país.

Los empresarios, algunos de los cuales son identificados como “bolichicos” (empresarios que se han enriquecido gracias al chavismo), son acusados de aprovecharse del gigantesco diferencial entre la tasa de cambio oficial y la del mercado negro para amasar ganancias estimadas en varios cientos de millones de dólares.

En Venezuela, bolichico es un término utilizado para describir un selecto grupo de jóvenes venezolanos que han amasado gigantescas fortunas bajo la sombra del chavismo.

En la acusación, presentada ante la Corte Federal de Miami, las autoridades advirtieron que operaciones como la que manejaban los acusados están inundando el sur de la Florida con dinero mal habido proveniente de Venezuela.

“La malversación de las disminuyentes reservas internacionales es el combustible de estos esquemas de corrupción con el tipo de cambio. PDVSA es la principal fuente de ingresos y las monedas extranjeras (principalmente el dólar estadounidense y el euro) están siendo usadas para alimentar este tipo de operaciones corruptas”, dijo la acusación presentada ante la corte.

“El estado de la crisis social política y económica de Venezuela, a través de la cual prosperan corruptos ecosistemas de varios miles de millones de dólares, están alimentando un río de fondos criminales que pasa a través del sur de la Florida, que se ha convertido en un centro internacional de lavado de dinero y en un destino deseable para prósperos criminales y cleptócratas”, dice la acusación.

Producto de una investigación de dos años llamada Operación Fuga de Dinero, la acusación devela la existencia de una conspiración internacional para lavar fondos de PDVSA a través de Miami y de varias organizaciones internacionales de lavado dedinero.

“Específicamente, las investigaciones revelaron el uso de propiedades inmobiliarias de Miami y esquemas sofisticados de inversiones falsas para lavar cientos de millones de dólares estadounidenses”, señala la acusación.

Además de Convit, en los documentos de la corte aparecen ocho acusados y enumeran nueve co-conspiradores no identificados. Entre ellos se encuentra un ciudadano alemán arrestado el martes en el Aeropuerto Internacional de Miami, que realiza operaciones bancarias para un número de funcionarios venezolanos y “cleptócratas”.

Otro de los acusados, el ciudadano colombo-estadounidense Gustavo Adolfo Hernández Frieri, fue arrestado en Italia el miércoles bajo cargo de usar sus firmas financieras con sede en Miami, Global Security Advisors y Global Strategic Investments, para lavar dinero a través de inversiones falsas en fondos mutuales.

Entre los acusados también se encuentran Carmelo Urdaneta Aqui, ex asesor legal del Ministerio de Petróleo y Minería de Venezuela, y Abraham Edgardo Ortega, ex director ejecutivo de finanzas de la petrolera estatal, Petróleos de Venezuela, S.A., PDVSA.

Se espera que otros acusados sean arrestados en el extenso caso, que fue presentado por el fiscal federal Francisco Maderal, aunque la detención de algunos de los implicados podría dificultarse porque se encuentran en Venezuela, país que mantiene una relación hostil con Estados Unidos.

Los documentos de la corte señalan que los acusados acumularon millones de dólares haciendo uso del tipo de cambio preferencial otorgado solo a personas allegadas al régimen.

La diferencia entre el tipo de cambio preferencial y el tipo de cambio real, adquirido en el mercado negro, era de diez a uno en el 2014, lo que en esencia permitía adquirir $100 millones pagando sólo $10 millones, señala uno de los documentos.

Fuente: El Nuevo Herald

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