Expertos Cuestionan Los 65.000 Millones De Barriles Del Acuerdo Petrolero De Trump Con NABEP Y Alejandro Betancourt

Una investigación de Associated Press cuestiona las reservas petroleras utilizadas para justificar el acuerdo entre Estados Unidos y North American Blue Energy Partners. Especialistas advierten que las cifras tienen su origen en estimaciones realizadas durante el régimen de Hugo Chávez y plantean dudas sobre el volumen de petróleo realmente recuperable de los 17 campos involucrados.

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Foto / Archivo

El acuerdo petrolero entre la administración de Donald Trump y North American Blue Energy Partners (NABEP), empresa dirigida por el empresario venezolano Alejandro Betancourt, enfrenta nuevos cuestionamientos sobre su viabilidad económica. Una investigación publicada este 22 de octubre por Associated Press revela que los 65.000 millones de barriles de reservas probadas anunciados por Washington podrían no corresponder a volúmenes efectivamente recuperables. La controversia afecta la valoración de los 17 campos petroleros incluidos en la operación y añade interrogantes sobre los beneficios económicos anunciados para Venezuela por el régimen interino de Delcy Rodríguez.

La investigación recoge las estimaciones de especialistas petroleros que consideran que las reservas probadas de Venezuela podrían situarse entre 60.000 y 120.000 millones de barriles, considerablemente por debajo de los más de 303.000 millones que el país declara oficialmente. Francisco Monaldi, experto petrolero de la Universidad Rice, estima que entre 10.000 y 15.000 millones de barriles podrían clasificarse como reservas probadas a corto plazo dentro de las áreas comprendidas en el acuerdo. Por su parte, Luisa Palacios, expresidenta de Citgo e investigadora de la Universidad de Columbia, plantea que, si los 65.000 millones anunciados representan petróleo originalmente almacenado en el subsuelo, el volumen recuperable podría ser mucho menor, alrededor de 6.500 millones de barriles bajo determinados supuestos técnicos.

Las cifras heredadas del régimen de Hugo Chávez

Las dudas sobre las reservas venezolanas tienen antecedentes en las estimaciones realizadas durante el régimen de Hugo Chávez. A mediados de la década de 2000, el régimen impulsó una revisión de los recursos de la Faja Petrolífera del Orinoco que permitió elevar considerablemente las cifras oficiales. En 2011, PDVSA reportó un incremento de aproximadamente 82.000 millones de barriles en sus reservas probadas, hasta alcanzar cerca de 300.000 millones, atribuido a revisiones de las tasas de recuperación.

Sin embargo, Associated Press señala que la firma estadounidense Ryder Scott, contratada durante el régimen de Chávez para estudiar los recursos de la Faja, no avaló las estimaciones de reservas probadas elaboradas por las autoridades venezolanas. Los especialistas consultados explican que la existencia física de petróleo en el subsuelo no significa que todo ese volumen pueda extraerse comercialmente. Las características del crudo extrapesado, las limitaciones de infraestructura, los costos de producción y las inversiones necesarias condicionan la cantidad realmente recuperable.

Las cifras oficiales se mantuvieron durante el régimen de Nicolás Maduro y continúan siendo utilizadas por el régimen interino de Delcy Rodríguez como referencia para presentar el potencial petrolero venezolano ante inversionistas internacionales.

Los 17 campos petroleros bajo cuestionamiento

La administración de Donald Trump ha presentado el acuerdo con NABEP como una operación que permitirá controlar derechos vinculados a 65.000 millones de barriles de petróleo venezolano. Sin embargo, los expertos citados por Associated Press advierten que los 17 campos incluidos presentan condiciones muy diferentes: algunos registran un elevado agotamiento productivo, mientras otros permanecen sin desarrollar y requieren inversiones significativas.

Las tasas de recuperación constituyen uno de los elementos centrales de la controversia. Según los especialistas consultados, la recuperación promedio del petróleo venezolano podría situarse alrededor del 10 %, mientras que en la Faja del Orinoco oscilaría entre el 5 % y el 8 %. Estas estimaciones contrastan con las cifras oficiales y obligan a distinguir entre el petróleo existente, las reservas técnicamente recuperables y aquellas que pueden clasificarse como probadas bajo criterios económicos y regulatorios.

La Casa Blanca no ha publicado la metodología utilizada para calcular los 65.000 millones de barriles atribuidos al acuerdo. Tampoco se han divulgado públicamente estudios técnicos detallados que permitan verificar las reservas de cada uno de los 17 campos. Esta falta de información impide establecer con precisión el volumen de petróleo que podría extraerse comercialmente durante la vigencia del proyecto.

Nuevas dudas sobre los ingresos prometidos a Venezuela

Los cuestionamientos técnicos adquieren mayor relevancia después de la investigación de ProPublica publicada el 20 de octubre y examinada por Cuentas Claras Digital. Aquella investigación reveló que el acuerdo concede derechos comerciales y mecanismos de protección a Estados Unidos y a los accionistas privados de NABEP, pero no establece una obligación contractual expresa que garantice los 200.000 millones de dólares en impuestos y regalías anunciados para Venezuela durante los próximos 25 años.

El contrato también contempla derechos para que Estados Unidos adquiera el 35 % de la sociedad matriz de NABEP, así como condiciones preferenciales para comprar parte de su producción petrolera. Además, establece mecanismos de gobierno corporativo que dificultan la destitución de Alejandro Betancourt como director ejecutivo de la compañía.

Las revelaciones de Associated Press incorporan ahora una cuestión adicional: incluso si se materializan las inversiones y se cumplen las condiciones comerciales del acuerdo, los ingresos futuros dependerán del volumen de petróleo efectivamente recuperable, de los costos de extracción y de los precios del mercado internacional.

De esta manera, la discusión ya no se limita a quiénes controlarán los beneficios del negocio petrolero, sino también a la solidez de las estimaciones técnicas utilizadas para justificar su magnitud económica.

La información pendiente sobre NABEP

La ausencia de estudios públicos verificables sobre las reservas de los 17 campos constituye un aspecto central para evaluar el acuerdo. Conocer los volúmenes originales de petróleo, los factores de recuperación, las proyecciones de producción, los costos operativos y la clasificación de reservas permitiría determinar con mayor precisión el potencial económico de la operación.

La investigación de Associated Press no establece una cifra definitiva de reservas recuperables para NABEP, pero documenta discrepancias sustanciales entre las declaraciones oficiales y las estimaciones de especialistas independientes.

El nuevo escenario plantea una pregunta fundamental sobre el acuerdo petrolero respaldado por Washington y el régimen interino de Delcy Rodríguez: ¿cuánto petróleo puede recuperar realmente NABEP de los 17 campos incluidos en el contrato y sobre qué estudios técnicos se sustentan los beneficios económicos prometidos a Venezuela?

La respuesta resulta determinante para conocer el valor real del negocio y establecer si las proyecciones oficiales cuentan con respaldo técnico suficiente.

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