ExxonMobil avanza en conversaciones para regresar a la industria petrolera venezolana y podría firmar próximamente un memorando de entendimiento con Petróleos de Venezuela (PDVSA) para estudiar inversiones en distintos campos desarrollados y aún sin explotar.
Las negociaciones contemplan áreas que, en conjunto, podrían concentrar alrededor de 50.000 millones de barriles de petróleo, según personas familiarizadas con las conversaciones. El memorando podría concretarse durante septiembre, aunque las discusiones todavía pueden prolongarse o incluso concluir sin un acuerdo definitivo.
El eventual regreso tendría especial relevancia por los antecedentes de ExxonMobil en Venezuela. La compañía abandonó el país tras la nacionalización de sus activos petroleros impulsada por el mandato de Hugo Chávez en 2007. Tanto ExxonMobil como ConocoPhillips han mantenido durante años reclamaciones relacionadas con las pérdidas derivadas de aquellas expropiaciones.
Las conversaciones se producen mientras compañías estadounidenses vuelven a evaluar oportunidades en el sector energético venezolano. Chevron acordó recientemente un plan de inversión de 7.000 millones de dólares durante cinco años a través de sus operaciones en el país, con el objetivo de incrementar su producción. Continental Resources, encabezada por Harold Hamm, también firmó un memorando de entendimiento con PDVSA para evaluar el desarrollo del bloque Ayacucho 2, ubicado en la Faja Petrolífera del Orinoco.
ExxonMobil ha enviado equipos a Caracas durante este año para avanzar en las negociaciones y las conversaciones podrían continuar durante la reunión ministerial de energía del G-20 que se celebra esta semana en Houston. El interés de la compañía incluye activos de la Faja del Orinoco, una región donde mantuvo operaciones antes de su salida del país.
Sin embargo, el posible retorno se produce en medio de interrogantes sobre las condiciones jurídicas y financieras para realizar inversiones de largo plazo. El historial de nacionalizaciones y las disputas derivadas de las expropiaciones continúan siendo elementos relevantes para las grandes compañías internacionales que evalúan comprometer capital en Venezuela.
De concretarse el memorando, este constituiría inicialmente un marco para explorar posibles inversiones y no implicaría por sí mismo el inicio inmediato de operaciones. Las negociaciones forman parte de una nueva etapa de acercamiento entre compañías energéticas estadounidenses y el sector petrolero venezolano.











