Las empresas petroleras autorizadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) para operar en Venezuela deberán depositar las regalías, gravámenes por producción e impuestos federales venezolanos en cuentas bajo custodia del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, de acuerdo con las condiciones establecidas por Washington para las licencias que permiten reactivar inversiones en el sector energético venezolano.
La aclaratoria fue incorporada por el Departamento del Tesoro en la sección de preguntas frecuentes sobre las licencias generales 46A y 48. Según el organismo, las compañías sí podrán efectuar pagos rutinarios de impuestos, permisos y tasas locales necesarios para mantener sus operaciones. Sin embargo, los pagos correspondientes a regalías, gravámenes fijos por barril producido e impuestos federales deberán ser consignados en los Fondos de Depósito de Gobiernos Extranjeros o en las cuentas que indique el Tesoro estadounidense.
Con este mecanismo, Estados Unidos mantiene el control sobre los recursos derivados de la explotación petrolera venezolana, evitando que esos ingresos sean transferidos directamente al gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez. La medida forma parte del esquema de licencias diseñado por Washington para permitir operaciones energéticas bajo estrictas condiciones financieras y de supervisión.
Las disposiciones forman parte del proceso de flexibilización parcial de las restricciones al sector petrolero venezolano, que permite a empresas internacionales participar en proyectos autorizados siempre que cumplan con los requisitos establecidos por la OFAC. De esta manera, Estados Unidos busca facilitar la actividad energética sin renunciar al control sobre el destino de los ingresos generados por las operaciones autorizadas.












