EEl economista Gustavo García, consultor internacional en macroeconomía y política fiscal, con experiencia en el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el diseño de políticas públicas en Venezuela, afirmó que la supuesta recuperación económica del país responde a factores temporales y no a cambios estructurales de fondo. Durante una entrevista en Analítica TV, sostuvo que el país sigue marcado por la incertidumbre institucional, la opacidad en la gestión pública y la falta de reglas claras.
García, quien además ha acompañado a la dirigente opositora María Corina Machado en espacios internacionales de discusión económica como el foro energético CERAWeek, cuestionó el discurso oficial que presenta una economía en proceso de mejora y advirtió que persisten problemas como la inflación elevada, el desorden cambiario y la ausencia de un ancla nominal. A su juicio, el déficit fiscal financiado con emisión monetaria del Banco Central sigue siendo una de las principales causas del deterioro económico.
También criticó la ley de hidrocarburos por su discrecionalidad y la falta de claridad en la carga fiscal, lo que —según explicó— desincentiva la inversión de largo plazo. Aunque reconoció el interés internacional en Venezuela por sus reservas energéticas, advirtió que ese potencial no se traducirá en crecimiento sin estabilidad política y jurídica.
El economista también abordó el debate sobre la dolarización y señaló que, si bien puede ofrecer estabilidad en el corto plazo, compromete la competitividad y la generación de empleo. En su lugar, planteó un modelo similar al de Perú, con libre circulación del dólar, pero con una moneda nacional respaldada por disciplina fiscal y un banco central independiente.
Como alternativa, propuso una “estabilización expansiva” basada en disciplina fiscal, financiamiento multilateral y apertura a la inversión privada bajo reglas claras.
Sin embargo, subrayó que el principal obstáculo no es únicamente económico, sino político. Afirmó que la recuperación de Venezuela pasa por definir un proceso electoral conforme a la Constitución, con un árbitro independiente, supervisión internacional y garantías para la participación de los venezolanos dentro y fuera del país.
“El primer cambio que tiene que ocurrir es una salida institucional”, señaló García, quien advirtió que sin legitimidad política no habrá condiciones para atraer inversión ni sostener un crecimiento económico real.












