Las fuerzas militares de Estados Unidos abordaron en el Océano Índico al petrolero Aquila II luego de perseguirlo desde el mar Caribe, en una operación vinculada al endurecimiento del bloqueo impuesto por Washington a los buques sancionados que viajan hacia o desde Venezuela. La información fue confirmada por el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, quien aseguró que el procedimiento se realizó sin incidentes.
Según explicó Hegseth, la operación incluyó el ejercicio del derecho de visita, una interdicción marítima y el abordaje del buque, al que acusó de operar en abierta violación de la “cuarentena de barcos sancionados en el Caribe” establecida por Estados Unidos. “Ejecutó, y nosotros lo seguimos”, afirmó el funcionario al referirse a la prolongada persecución del petrolero.
El abordaje se produce en el contexto del reforzamiento del bloqueo marítimo estadounidense tras la captura del líder del régimen venezolano, Nicolás Maduro, en una operación militar llevada a cabo en Caracas el mes pasado. Desde entonces, Washington ha intensificado las acciones contra embarcaciones vinculadas al comercio de crudo venezolano, particularmente aquellas con destino a Asia.
El Aquila II, un petrolero tipo Suezmax, había zarpado de aguas venezolanas a comienzos de enero como parte de una flotilla que transportaba crudo pesado del país sudamericano. De acuerdo con los cronogramas de la estatal PDVSA, el buque llevaba aproximadamente 700.000 barriles de petróleo con destino a China. La mayoría de los petroleros que integraban esa flotilla han regresado a Venezuela o han sido incautados por Estados Unidos.
Hegseth sostuvo que el Departamento de Defensa rastreó y persiguió al buque durante miles de kilómetros, desde el Caribe hasta el Océano Índico, como parte de la estrategia para hacer cumplir las sanciones energéticas. “Se quedará sin combustible mucho antes de poder superarnos”, afirmó el funcionario, subrayando el alcance global de las operaciones estadounidenses.
Hasta el momento, no está claro bajo qué bandera estaba registrado el Aquila II, según bases de datos marítimas internacionales, lo que añade opacidad sobre la propiedad y jurisdicción del buque. Venezuela, miembro de la OPEP, enfrenta un cerco cada vez más estricto sobre sus exportaciones petroleras, en un escenario marcado por el aumento de la presión militar, financiera y diplomática de Estados Unidos.











