El empresario chino-mexicano Zhenli Ye Gon fue condenado en México a 15 años y un día de prisión por el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita, en una sentencia que pone un nuevo capítulo a uno de los casos de lavado de dinero más notorios en la historia reciente del país. La decisión fue confirmada por la Fiscalía General de la República (FGR), que además informó que deberá pagar una multa de 140.400 pesos, equivalente a unos 8.000 dólares.
El fallo también establece que el condenado no podrá acceder a beneficios para sustituir la pena de prisión ni a la condena condicional. Asimismo, fueron suspendidos sus derechos políticos y civiles y se ordenó una amonestación judicial. La FGR recordó que desde febrero de 2019 Zhenli Ye Gon permanecía recluido en un penal federal de máxima seguridad tras agotarse los recursos legales que interpuso para evitar el proceso.
El caso se remonta al 15 de marzo de 2007, cuando las autoridades mexicanas localizaron en una residencia de Ciudad de México más de 205 millones de dólares en efectivo, además de 201.000 euros y 17 millones de pesos. El hallazgo, considerado el mayor decomiso de dinero en efectivo realizado en el país, convirtió el expediente en un símbolo de las investigaciones sobre lavado de activos y crimen organizado.
Tras el descubrimiento del dinero, Zhenli Ye Gon huyó a Estados Unidos, donde fue detenido meses después. Durante ese proceso aseguró que los recursos pertenecían a la campaña presidencial de Felipe Calderón y afirmó haber sido presionado por el entonces secretario del Trabajo, Javier Lozano, mediante la frase “coopelas o cuello”, expresión que con el tiempo se popularizó en México. Las acusaciones nunca derivaron en una condena relacionada con esos señalamientos.
Después de una prolongada batalla judicial en Estados Unidos, el empresario fue extraditado a México en 2016. Aunque ahora fue condenado por lavado de dinero, todavía enfrenta otros procesos por presunta delincuencia organizada, delitos contra la salud y posesión de armas y cartuchos de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas. En cuanto al dinero decomisado en 2007, las autoridades lo distribuyeron entre diversas instituciones públicas, mientras que los bienes del empresario fueron subastados para financiar programas de apoyo a jóvenes deportistas.












