La aprobación de leyes contra el lavado de activos no garantiza resultados en la persecución del dinero ilícito. Esa es una de las conclusiones centrales de La Cuarta Ronda de Evaluaciones Mutuas del GAFI. Análisis crítico sobre riesgos, transparencia e igualdad en el sistema ALA/CFT/CFPADM, libro de Diego Gamba presentado el 13 de agosto en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires.
La investigación analiza las evaluaciones mutuas de la cuarta ronda del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI). Estas examinan dos dimensiones: el cumplimiento técnico de sus 40 Recomendaciones y la efectividad de las medidas adoptadas, medida mediante 11 Resultados Inmediatos.
Según los cálculos expuestos en el libro, el 63,1 % de las calificaciones de cumplimiento técnico son favorables, frente al 19 % de las calificaciones de efectividad. La diferencia, sostiene Gamba, muestra que contar con normas e instituciones no siempre se traduce en investigaciones, recuperación de activos o desarticulación de redes criminales. El estudio sitúa el cumplimiento técnico favorable de las economías avanzadas en 78 % y el de las emergentes en 58 %; sus cifras de efectividad son de 40 % y 12 %, respectivamente.
La obra también cuestiona el tratamiento de los grandes centros financieros y las jurisdicciones asociadas con la opacidad. Gamba plantea que algunas obtienen buenas calificaciones en las evaluaciones pese a su papel en los flujos internacionales de capital. Como ejemplo de las diferencias detectadas, señala que, en la Recomendación 13 sobre banca corresponsal, las economías emergentes alcanzan un 77,2 % de cumplimiento técnico favorable, frente al 53,1 % de las avanzadas.
Otro punto crítico es la identificación de los beneficiarios finales: las personas que, en última instancia, poseen o controlan una empresa u otra estructura jurídica. De acuerdo con el análisis del autor, las Recomendaciones 24 y 25 registran un 31,45 % de cumplimiento técnico favorable, mientras que la efectividad favorable del Resultado Inmediato 5 llega al 8,8 %. Gamba considera que estas brechas obligan a revisar cómo se evalúan los riesgos y la transparencia en las distintas jurisdicciones, especialmente allí donde se concentran grandes flujos financieros.
La tesis del libro apunta a un desafío para el sistema internacional antilavado: medir con mayor precisión si las reglas producen resultados y si las evaluaciones reflejan los riesgos propios de cada país. Sus críticas sobre posibles sesgos políticos y diferencias de trato corresponden al análisis de Gamba; las cifras citadas son resultados de su investigación, no calificaciones globales anunciadas por el GAFI.











