La Cámara de Representantes de Estados Unidos comenzó a evaluar un nuevo proyecto de ley orientado a reforzar el control sobre los contenidos creados con inteligencia artificial, especialmente los deepfakes y las imágenes no consensuadas generadas mediante esta tecnología. Con información de CNBC.
La iniciativa fue presentada por el congresista demócrata por California Ted Lieu y cuenta con el respaldo del republicano Jay Obernolte, también representante de California. Ambos participaron en el grupo de trabajo bipartidista de la Cámara sobre inteligencia artificial, desde donde surgieron varias de las recomendaciones que dieron forma al texto legislativo.
Según información reseñada por CNBC, la propuesta contempla sanciones más severas contra la distribución de imágenes deepfake y otros contenidos sintéticos no autorizados. Además, incorpora medidas para proteger a denunciantes que reporten posibles riesgos de seguridad, irregularidades o infracciones relacionadas con sistemas de inteligencia artificial.
El proyecto aparece en medio del creciente debate en Washington sobre la necesidad de establecer reglas más concretas para la IA, especialmente ante el avance acelerado de herramientas capaces de generar imágenes, voces y videos difíciles de distinguir de contenidos reales.
Entre los puntos incluidos en la propuesta también figura la participación obligatoria de Estados Unidos en organismos internacionales dedicados al desarrollo de estándares técnicos para inteligencia artificial, así como la creación de incentivos y concursos para investigaciones innovadoras vinculadas con esta tecnología.
Ted Lieu afirmó que la iniciativa busca avanzar sobre áreas donde existe mayor consenso político dentro del Congreso, evitando por ahora algunos de los temas más divisivos de la regulación de IA en Estados Unidos.
El texto no aborda, por ejemplo, si debe existir una legislación federal que prevalezca sobre las leyes estatales en materia de inteligencia artificial, ni establece pruebas obligatorias para sistemas utilizados en sectores sensibles como infraestructura crítica o educación.
Aun así, el proyecto refleja el interés creciente del Congreso estadounidense por intervenir en riesgos asociados con contenidos sintéticos, privacidad y posibles abusos derivados de la inteligencia artificial generativa.
Los deepfakes se han convertido en uno de los principales focos de preocupación para legisladores y organismos de seguridad debido a su capacidad para manipular imágenes, rostros y voces de manera altamente convincente, afectando reputaciones, privacidad y procesos de información pública.












