La Relatoría Especial para la Libertad de Expresión (RELE) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresó su preocupación por el deterioro progresivo de la libertad de expresión y del ecosistema mediático en Venezuela, al advertir sobre un incremento de la persecución contra periodistas, medios independientes y ciudadanos críticos del poder. Con información de CIDH / Relatoría Especial para la Libertad de Expresión
En un pronunciamiento reciente, la oficina señaló que durante 2025 ha mantenido un monitoreo permanente sobre la situación de la prensa en el país, en coordinación con el Mecanismo Especial de Seguimiento para Venezuela (MESEVE), recopilando testimonios de periodistas, trabajadores de medios y organizaciones defensoras de derechos humanos.
La RELE alertó especialmente sobre la persistencia de detenciones arbitrarias contra comunicadores. Desde las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024, al menos 12 periodistas y trabajadores de la prensa continúan privados de libertad, seis de ellos arrestados en lo que va de 2025, presuntamente por motivos relacionados con su labor informativa.
Entre los casos mencionados se encuentra el de Rory Branker, editor del portal La Patilla, detenido el 20 de febrero y cuyo paradero sigue sin conocerse oficialmente. También destacó la situación del periodista José Gregorio Camero, arrestado en agosto de 2024 y quien, según familiares, presenta problemas de salud.
De acuerdo con la Relatoría, muchos de los periodistas detenidos enfrentan acusaciones de terrorismo e incitación al odio en procesos cuestionados por la falta de garantías judiciales.
El pronunciamiento también documentó agresiones contra medios y trabajadores de la prensa, incluyendo allanamientos, amenazas, campañas de estigmatización, obstrucciones a coberturas periodísticas y cierres de emisoras radiales en distintos estados del país. Entre los medios afectados figuran Criolla 100.7 FM en Bolívar, Victoria 100.9 FM y Stilos 93.1 FM en Portuguesa, así como Radio Mundial 860 AM en Táchira.
Asimismo, organizaciones civiles registraron al menos 79 bloqueos a páginas web de medios, organizaciones y plataformas digitales entre julio de 2024 y enero de 2025. La RELE también denunció amenazas en línea provenientes de cuentas vinculadas a organismos de seguridad como la DGCIM, la DIP y la Policía Nacional Bolivariana.
La oficina de la CIDH alertó además sobre el uso de mecanismos de vigilancia y control social, entre ellos tecnologías de reconocimiento facial, drones, recopilación de datos mediante plataformas estatales y revisiones aleatorias de teléfonos celulares en espacios públicos.
Según la Relatoría, estas acciones formarían parte de un patrón sistemático orientado a controlar la narrativa pública, limitar el acceso a información crítica y restringir la participación ciudadana.
El organismo sostuvo que la situación posterior a las elecciones presidenciales de 2024 ha profundizado el clima de miedo y autocensura en Venezuela, llevando a periodistas a abandonar coberturas sensibles, desplazarse dentro del país o salir al exilio ante el temor de represalias.
La RELE también advirtió sobre el deterioro financiero y operativo de medios independientes, especialmente a nivel regional, debido a la reducción de fondos de cooperación internacional, lo que compromete la sostenibilidad del ecosistema informativo venezolano.
Finalmente, la Relatoría reiteró que el ejercicio libre del periodismo y la existencia de medios independientes son elementos fundamentales para el funcionamiento democrático y exhortó a las autoridades venezolanas a cesar las agresiones contra la prensa, liberar a los detenidos por motivos políticos y garantizar el respeto a la libertad de expresión.












