Alex Saab, pactó ante la jueza de instrucción Paola Petti, del Tribunal de Roma, una pena de un año y dos meses de prisión por el delito de lavado de dinero. En el mismo proceso, su esposa, Camilla Fabri, acordó una condena de un año y siete meses de cárcel por el mismo delito. Fabri, de 31 años, de nacionalidad italiana, ocupa actualmente el cargo de viceministra de Comunicación Internacional dentro del régimen venezolano. El acuerdo se produjo el 30 de octubre de 2025, casi tres meses antes de que Delcy Rodríguez destituyera a Saab siguiendo instrucciones del gobierno de EEUU, el mismo día de la visita de John Ratcliffe, director de la CIA, a Caracas. Con información de Roma Corriere.
El acuerdo de culpabilidad con la justicia italiana pone fin a un expediente judicial que se extendió durante más de seis años y que tuvo como uno de sus ejes centrales un apartamento ubicado en el cuarto piso de un edificio en via Condotti 9, en pleno centro de Roma. El inmueble está valorado en casi cinco millones de euros y, según la Fiscalía, habría sido adquirido mediante una estructura diseñada para ocultar el origen ilícito de fondos provenientes de Venezuela.
Italia era consciente de que Saab era una figura muy cercana a Maduro y a su gobierno y confiaba, como se le había dado a entender, que el acuerdo de culpabilidad – llevado a cabo de conformidad con lo dispuesto por la ley- también podría contribuir a favorecer la situación de Alberto Trentini, cooperante humanitario que trabaja con la ONG Humanity and Inclusion, detenido por el régimen de Caracas desde noviembre de 2024. Sin embargo, esto no sucedió. Trentini fue liberado este mes dentro del proceso de excarcelación de presos políticos impulsado por EEUU.
Italia | Familia de esposa de Alex Saab a juicio por lavado de dinero
De acuerdo con la acusación, Saab y Fabri dirigían y organizaban una asociación creada con el fin de encubrir la acumulación de dinero procedente de una red de corrupción internacional. La investigación sostiene que parte de esos fondos, originalmente destinados a ayudas para la población venezolana como las denominadas cajas CLAP, fueron desviados por Saab, estrecho aliado y testaferro de Nicolás Maduro, y canalizados a través de Italia antes de ser ocultados en Rusia y en diversos paraísos fiscales.
En el caso de Camilla Fabri, la Fiscalía destacó su rol dentro de la estructura investigada. Antes de su ascenso político, Fabri trabajó como dependienta y modelo a tiempo parcial y fue conocida públicamente por su relación sentimental con el futbolista Felipe Anderson. Para los investigadores, su participación fue clave en la gestión del inmueble de via Condotti y en el funcionamiento de la red utilizada para blindar el patrimonio acumulado.
El proceso judicial italiano también alcanzó al entorno familiar de Fabri. Su hermana, Beatrice Fabri, de 29 años, aceptó una pena de un año y siete meses de prisión por lavado de dinero. La misma condena fue pactada por su esposo y cuñado de Camilla, Lorenzo Antonelli, igualmente implicado en la causa.
El cierre del caso en Italia confirma, por vía judicial, la existencia de una red transnacional utilizada para ocultar activos vinculados a corrupción y blanqueo de capitales, y vuelve a colocar bajo escrutinio internacional a figuras clave del entramado económico y político del chavismo. Para Camilla Fabri, además, el fallo adquiere una dimensión política adicional: pese a su condena, continúa ocupando un cargo oficial dentro del régimen venezolano, desde donde proyecta el discurso del poder hacia el exterior.











