El fiscal general de Bolivia, Roger Mariaca, fue detenido en la ciudad de Santa Cruz en el marco de una investigación por organización criminal, lavado de activos y narcotráfico. Su captura se produjo dos días después de que Estados Unidos cancelara su visa por supuestos vínculos con organizaciones criminales. Durante el operativo también fue arrestado Alberto Zeballos, fiscal de Santa Cruz, quien había sido objeto de medidas similares por parte de Washington.
El ministro de Gobierno de Bolivia, Marco Antonio Oviedo, informó que las investigaciones permitieron desarticular una presunta estructura criminal que operaba dentro del sistema judicial. Según el funcionario, la Fiscalía General, bajo la dirección de Mariaca, se había convertido en una organización destinada a favorecer y proteger actividades relacionadas con el narcotráfico. Las autoridades atribuyen a los investigados delitos vinculados con la delincuencia organizada y la legitimación de capitales.
Uno de los hallazgos más relevantes ocurrió durante un procedimiento en la residencia de Mariaca, donde cuatro personas intentaron retirar dinero en efectivo utilizando una ambulancia. De acuerdo con el Ministerio de Gobierno, los agentes localizaron fajos de billetes en moneda boliviana y dólares estadounidenses ocultos en distintos compartimentos del vehículo, por un valor aproximado de 300.000 dólares. La operación deja un saldo de cuatro fiscales, seis trabajadores del Ministerio Público y otras cuatro personas detenidas.
La investigación también alcanza distintas dependencias del Ministerio Público. Funcionarios policiales realizaron allanamientos en la sede central de la Fiscalía General, ubicada en Sucre, así como en oficinas de Santa Cruz y La Paz. Tras la detención de Mariaca, la institución anunció que Luis Montaño Morales asumió interinamente la dirección, mientras el Congreso boliviano prepara una sesión extraordinaria para evaluar la situación del funcionario, designado en octubre de 2024.
El caso adquiere relevancia internacional por sus posibles conexiones con el narcotráfico transnacional. Durante la gestión de Mariaca, las autoridades bolivianas capturaron al narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, posteriormente trasladado a Estados Unidos con apoyo de la Administración para el Control de Drogas (DEA). Medios locales difundieron un video atribuido al momento de su arresto en el que Marset aparentemente afirma que Mariaca es su amigo. Sin embargo, esa declaración, por sí sola, no demuestra la participación del fiscal en actividades delictivas.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, expresó el respaldo de Washington a las acciones emprendidas por el gobierno del presidente Rodrigo Paz contra el narcotráfico, la corrupción y el crimen organizado. Por su parte, el ministro Oviedo confirmó que el operativo contó con cooperación de agencias estadounidenses. Mariaca rechaza las acusaciones y anteriormente calificó la cancelación de su visa como una medida de presión política. Su abogado, Romel Ipamo, aseguró que colaborarán con las investigaciones y solicitó que se garantice el debido proceso.











