El Parlamento Europeo volvió a pronunciarse sobre la situación política en Venezuela, esta vez con un énfasis claro: mantener las sanciones contra la presidenta interina Delcy Rodríguez y otros altos funcionarios, en medio de crecientes preocupaciones por el desmontaje de garantías jurídicas en el país.
En una reciente resolución, los eurodiputados denunciaron el fin o las severas limitaciones de la ley de amnistía, una herramienta que en su momento fue presentada como vía para la reconciliación política, pero que —según el bloque europeo— ha terminado perdiendo efectividad en un contexto de persecución selectiva y ausencia de independencia judicial.
El Parlamento Europeo considera que estas acciones consolidan un entorno de impunidad y debilitan aún más el Estado de derecho. En ese marco, insistió en que la Unión Europea no debe flexibilizar su postura frente a figuras señaladas por su rol en la crisis institucional venezolana.
El foco recae especialmente sobre Delcy Rodríguez, a quien los eurodiputados vinculan con decisiones clave dentro de la estructura de poder actual. Por ello, recomendaron mantener e incluso reforzar las sanciones individuales, como mecanismo de presión internacional.
La resolución también subraya que cualquier intento de normalización de relaciones con Venezuela debe estar condicionado a avances verificables en materia de derechos humanos, separación de poderes y garantías electorales.
El pronunciamiento se suma a otras posiciones recientes dentro de la Unión Europea que apuntan a evitar señales de legitimación hacia el actual aparato de poder venezolano sin reformas sustanciales.












