Venezuela logró elevar nuevamente su producción de crudo hasta un nivel cercano al millón de barriles diarios, luego de que la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) revirtiera la mayoría de los recortes aplicados en sus propios campos y en empresas mixtas de la Faja del Orinoco, la principal región petrolera del país, según fuentes de la industria citadas por Reuters.
El repunte se explica por el reinicio progresivo de proyectos que habían sido ralentizados o paralizados tras las restricciones impuestas en diciembre, una medida que dejó millones de barriles sin posibilidad de exportación, acumulados en tanques en tierra y en buques fondeados. Ante la falta de capacidad para despachar cargamentos, PDVSA había reducido producción de forma preventiva.
De acuerdo con Reuters, la Faja del Orinoco volvió a superar ligeramente los 500.000 barriles diarios, más de 100.000 barriles adicionales frente a los niveles registrados a comienzos de enero. El aumento se produjo tras incrementos simultáneos en varios proyectos durante el fin de semana, en empresas mixtas controladas por la estatal.
Un trabajador de una de esas empresas confirmó el reinicio de operaciones en uno de los complejos clave del cinturón petrolero. “Comenzamos a levantar producción entre sábado y domingo, y hoy los barriles adicionales deberían llegar a 85.000 barriles diarios”, declaró en referencia a Petromonagas.
Antes de este repunte, la producción total había descendido hasta cerca de 880.000 barriles diarios a comienzos de enero. En ese momento, la Faja aportaba unos 410.000 barriles por día, muy por debajo de los niveles observados a finales de noviembre, cuando el bombeo nacional rondaba 1,16 millones de barriles diarios.
El levantamiento progresivo de los recortes coincidió con la concesión de licencias por parte del Departamento del Tesoro de Estados Unidos. En las últimas semanas, Washington autorizó a empresas estadounidenses a exportar crudo venezolano, a suministrar combustibles y a habilitar mecanismos comerciales que permitieron destrabar cargamentos retenidos en inventarios.
Estas licencias facilitaron además el ingreso de diluyentes indispensables para procesar el petróleo extrapesado de la Faja del Orinoco, un insumo clave para sostener el aumento del bombeo. A este esquema se sumaron autorizaciones específicas otorgadas a las comercializadoras internacionales Trafigura y Vitol, que recibieron permisos iniciales para exportar y comercializar millones de barriles de crudo venezolano, como parte de un acuerdo de suministro valorado en unos 2.000 millones de dólares entre Caracas y Washington. Desde la firma del acuerdo, los recursos obtenidos por las ventas se canalizan hacia un fondo administrado por Estados Unidos en Qatar.
Fuentes del sector señalaron que se prevé la emisión de nuevas autorizaciones que permitirían avanzar en actividades de exploración y producción, consideradas determinantes para consolidar la recuperación del bombeo en los próximos meses. Por ahora, el incremento se concentra en campos ya operativos, donde se reactivaron taladros, estaciones de flujo y sistemas de mezcla.
El contexto operativo sigue marcado por una fuerte presión de control marítimo sobre las rutas de exportación. Este lunes, el Departamento de Guerra de Estados Unidos anunció la interdicción e inspección de un petrolero en el océano Índico que, según Washington, violaba las limitaciones impuestas a buques sancionados vinculados con crudo de Venezuela y Cuba.
Según el comunicado oficial, las fuerzas estadounidenses realizaron “una inspección, una interdicción marítima y el abordaje del Aquila II sin incidentes”. El organismo afirmó que el buque “operaba en desacato a los límites de la cuarentena impuesta por el presidente Trump a los buques sancionados en el Caribe” y que fue rastreado “desde el Caribe hasta el océano Índico”.
Desde diciembre de 2025, Estados Unidos aplica una “cuarentena” marítima a petroleros sancionados que entren o salgan de Venezuela, dentro de la denominada Operación Lanza del Sur, en la que ya han sido abordados o incautados al menos siete buques.











