La celebración del Mundial de Fútbol de 2026, que tendrá a México como una de sus sedes, podría convertirse en un catalizador para el lavado de dinero si no se refuerzan los controles financieros y de cumplimiento, advirtieron especialistas en prevención de delitos financieros. Con información de EFE.
De acuerdo con la experta en prevención de lavado de dinero Alondra de la Garza, socia de la firma Salles Sainz Grant Thornton, los grandes eventos deportivos suelen generar un aumento significativo de transacciones económicas en lapsos cortos, lo que crea condiciones propicias para que recursos de origen ilícito se integren al sistema financiero formal.
La especialista explicó que el incremento de operaciones en sectores como la construcción de infraestructura, el turismo, la hotelería, el entretenimiento y los servicios vinculados al fútbol implica mayores flujos de efectivo, pagos transfronterizos y movimientos atípicos de capital, todos ellos factores de riesgo desde la perspectiva antilavado.
Según estimaciones internacionales, el lavado de dinero representa entre el 2 % y el 5 % del Producto Interno Bruto mundial, lo que equivale a billones de dólares al año. En ese contexto, eventos de alto impacto económico como el Copa Mundial de la FIFA 2026 concentran grandes volúmenes de recursos en períodos limitados, una dinámica que históricamente ha sido aprovechada por redes criminales para ocultar el origen de fondos ilegales.
En el caso de México, De la Garza advirtió que un entorno de incertidumbre económica y expectativas moderadas de rentabilidad puede debilitar los sistemas de control interno de algunas empresas, especialmente si no se prioriza el cumplimiento normativo. Esa vulnerabilidad podría ser explotada por organizaciones criminales para canalizar dinero ilícito a través de actividades aparentemente legítimas relacionadas con el evento deportivo.
La experta también alertó sobre los riesgos asociados a la ciberseguridad, señalando que una proporción significativa de empresas mexicanas percibe un aumento en las amenazas digitales, lo que añade una capa adicional de exposición frente a fraudes y operaciones financieras irregulares.
Ante este escenario, especialistas coinciden en que autoridades, instituciones financieras y empresas privadas deberán fortalecer los mecanismos de supervisión, monitoreo y reporte de operaciones sospechosas, con el fin de evitar que el Mundial se convierta en una ventana de oportunidad para el crimen organizado y el lavado de dinero en México.











