Harry Sargeant III, el lobbista de Trump que negocia el petróleo venezolano tras la caída de Maduro

El empresario estadounidense Harry Sargeant III, lobbista petrolero y financista del Partido Republicano, asesora al régimen venezolano en el rediseño de sus relaciones energéticas con Estados Unidos, según Reuters, en medio del control estadounidense sobre el crudo venezolano tras la captura de Nicolás Maduro

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Harry Sargeant III

El empresario estadounidense Harry Sargeant III, uno de los principales financistas del Partido Republicano y procesado en el pasado por corrupción internacional por la justicia de Estados Unidos, se ha convertido en una figura clave en el rediseño de las relaciones petroleras entre Washington y Caracas. Según reveló la agencia Reuters, Sargeant asesora directamente al régimen venezolano en sus nuevos vínculos energéticos con Estados Unidos, tras el arresto de Nicolás Maduro en una reciente operación militar estadounidense.

De acuerdo con la agencia, la participación de Sargeant —quien mantiene vínculos comerciales con Venezuela desde la década de 1980 y negocia con el chavismo al menos desde 2018— refleja la dependencia de la administración de Donald Trump de ejecutivos petroleros estadounidenses para definir cómo administrar el sector energético venezolano en esta nueva etapa. El empresario, además, ha sido identificado como uno de los principales lobbistas a favor de la llamada “presidenta interina” Delcy Rodríguez.

En ese contexto, el secretario de Estado Marco Rubio anunció que Estados Unidos refinará y venderá hasta 50 millones de barriles de crudo venezolano, mientras las fuerzas estadounidenses continúan confiscando buques petroleros vinculados a Venezuela. Según Rubio, los ingresos obtenidos serán administrados bajo control estadounidense, con el argumento de que beneficien al pueblo venezolano.

Alejandro Betancourt: El confidente múltiple en el banquillo

Aunque los intereses comerciales de Sargeant en el país son menores si se comparan con los del gigante Chevron, actualmente la única petrolera estadounidense con autorización federal para exportar crudo venezolano, su peso político es considerable. Reuters señala que Sargeant mantiene una relación cercana con Trump y frecuenta Mar-a-Lago, donde incluso juega golf con el mandatario. En días recientes, se reunió con altos funcionarios del Ejecutivo, entre ellos el secretario de Energía, Chris Wright, para discutir inversiones en infraestructura petrolera y posibles condiciones contractuales que el régimen venezolano estaría dispuesto a ofrecer.

El magnate del asfalto

Sargeant es propietario de Global Oil Terminals y de un conglomerado energético que, según Bloomberg, tiene autorización para comprar y exportar asfalto venezolano al menos hasta 2026. A través de su grupo empresarial —Global Oil Management Group— controla compañías de refinación, transporte marítimo, aviación y desarrollo de combustibles alternativos, además de operaciones en Panamá y el Caribe.

En enero de 2024, Bloomberg informó que el empresario adquirió al menos seis cargamentos de asfalto a Petróleos de Venezuela (Pdvsa), enviados desde Amuay hacia Nueva York tras el alivio temporal de sanciones otorgado por la administración Biden. Global Oil Terminals recibió cerca de 95.000 barriles para proyectos de infraestructura en Estados Unidos, amparados por una exención de dos años otorgada por el Tesoro estadounidense.

Viejos conocidos en Caracas

Las conexiones de Sargeant con el poder en Venezuela no son nuevas. En 2018 se reunió directamente con Maduro y, ese mismo año, llegó a Caracas acompañado del empresario venezolano Alejandro Betancourt, presidente de Derwick Associates, empresa bajo investigación en Estados Unidos, Suiza y España.

Ambos empresarios comparten, además, una relación cercana con el abogado y exalcalde de Nueva York Rudy Giuliani, quien fue asesor legal de Trump y participó en contactos discretos entre Washington y Caracas. En 2019, una investigación del Washington Post reveló que Trump sostuvo una llamada con Maduro en la que también participaron Giuliani y el entonces congresista Pete Sessions, en un intento secreto por reactivar negocios en Venezuela, iniciativa que Sargeant respaldó públicamente.

Perfil y controversias

Graduado en ciencias empresariales y ex piloto de la Marina de Estados Unidos, Sargeant voló durante 11 años antes de convertirse en piloto comercial de Delta Air Lines y asumir luego los negocios navieros de su familia. Su influencia política lo llevó a donar más de dos millones de dólares a campañas republicanas y a ocupar la presidencia de finanzas del Partido Republicano de Florida entre 2006 y 2009.

Sin embargo, su entorno empresarial ha estado marcado por escándalos. En 2011 fue condenado a pagar 28.8 millones de dólares en una disputa vinculada a contratos de suministro de combustible al Pentágono en Irak. Años después, su familia quedó salpicada por el caso de sobornos internacionales de Sargeant Marine, empresa que se declaró culpable en 2020 y acordó pagar más de 16 millones de dólares en multas, según el Department of Justice.

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