El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró el lunes 26 de octubre que Washington mantiene plazos acordados para avanzar en la transición política de Venezuela y que las reformas institucionales necesarias para celebrar elecciones deben ejecutarse sin demoras. Durante una conferencia telefónica con periodistas, el funcionario explicó que la administración de Donald Trump utiliza su influencia política y económica sobre el gobierno interino de Delcy Rodríguez para impulsar la renovación del sistema judicial y electoral venezolano.
Rubio sostuvo que las autoridades interinas han cumplido hasta ahora los compromisos establecidos con Washington, pero descartó que el proceso pueda prolongarse indefinidamente. El secretario de Estado insistió en que la infraestructura electoral construida durante los regímenes de Hugo Chávez y Nicolás Maduro debe ser sustituida para garantizar elecciones libres y creíbles. La estrategia estadounidense contempla la renovación del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), la reforma del Consejo Nacional Electoral (CNE) y la creación de condiciones que permitan la participación de los distintos sectores políticos. Aunque existen plazos para estas transformaciones, todavía no se ha anunciado una fecha oficial para las elecciones presidenciales.
Uno de los puntos centrales de sus declaraciones fue el regreso de la dirigente opositora María Corina Machado a Venezuela. Rubio reveló que Estados Unidos había mantenido conversaciones directas con el gobierno interino de Delcy Rodríguez para exigir que la dirigente pudiera regresar al país sin obstáculos ni represalias. Según explicó, las autoridades venezolanas comunicaron que Machado podía ingresar al territorio nacional, incluso a través de un aeropuerto, y Washington transmitió esa información a su equipo. El funcionario vinculó esta exigencia con la necesidad de garantizar libertades políticas, acceso a los medios de comunicación y condiciones para que los candidatos puedan desarrollar sus actividades sin restricciones.
El secretario de Estado también defendió la cooperación de Washington con las autoridades interinas como parte de una estrategia destinada a evitar un nuevo escenario de confrontación e inestabilidad. Rubio afirmó que Estados Unidos evalúa el cumplimiento de los compromisos mediante acciones concretas y mencionó la cooperación en materia de seguridad, la reducción de la influencia de Cuba e Irán y la entrega de personas requeridas por la justicia estadounidense, entre ellas Alex Saab. Asimismo, destacó que las sanciones económicas y las licencias que autorizan determinadas operaciones comerciales constituyen mecanismos de presión para garantizar avances en el proceso político.
Rubio advirtió que cualquier intento de obstaculizar las negociaciones perjudicaría gravemente a Venezuela. Recordó que durante la primera administración de Donald Trump fracasó un intento de promover una rebelión interna que, según sus declaraciones, debía contar con la participación de Maikel Moreno, entonces presidente del TSJ. A su juicio, las experiencias anteriores demuestran las dificultades de lograr un cambio político sin acuerdos que permitan transformar las instituciones y garantizar la estabilidad del país.











