Estados Unidos avanza en las gestiones para obtener la entrega de Tareck El Aissami, exvicepresidente y exministro de Petróleo de Venezuela, y Maikel Moreno, expresidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), como parte de una nueva etapa de cooperación judicial con el régimen interino de Delcy Rodríguez. Según informaciones publicadas por Bloomberg y ABC, las autoridades estadounidenses han recibido garantías para continuar con estas operaciones, aunque todavía no existe una fecha confirmada para los traslados.
Las gestiones cuentan con la participación del Departamento de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) y se producen después del traslado a territorio estadounidense del empresario colombiano Álvaro Pulido Vargas, socio de Alex Saab. Washington había solicitado previamente la cooperación de las autoridades venezolanas para acceder a personas investigadas, realizar interrogatorios, obtener documentación financiera y reconstruir operaciones relacionadas con corrupción, legitimación de capitales y narcotráfico. Entre los nombres incluidos en las solicitudes estadounidenses figuran Nicolás Maduro Guerra, Raúl Gorrín, Samark López, Walter Gavidia Flores y Pedro Luis Martín Olivares.
Álvaro Pulido y Alex Saab: antecedentes de las investigaciones
La entrega de Álvaro Pulido constituye uno de los acontecimientos más recientes de este proceso. El empresario permanecía detenido en Venezuela desde 2023 por su vinculación con las investigaciones del caso PDVSA-Cripto y enfrenta en Estados Unidos acusaciones federales presentadas en 2019 y 2021. Los expedientes incluyen operaciones de lavado de dinero y sobornos relacionadas con contratos de construcción de viviendas y el programa de distribución de alimentos CLAP, mediante los cuales se habrían desviado cientos de millones de dólares.
Su traslado ocurre después de la entrega de Alex Saab, quien se declaró culpable de conspiración para cometer lavado de dinero y aceptó colaborar con la justicia estadounidense. Ambos empresarios han sido investigados por su participación en estructuras financieras vinculadas a contratos públicos venezolanos. Las autoridades estadounidenses buscan determinar el alcance de estas operaciones e identificar a otros funcionarios y empresarios involucrados.
El Aissami y Maikel Moreno en la mira de Washington
Tareck El Aissami, detenido en Venezuela desde abril de 2024, ocupó algunos de los cargos más importantes del aparato político y económico del chavismo. Estados Unidos lo había señalado por sus vínculos con actividades de narcotráfico y llegó a ofrecer una recompensa de hasta diez millones de dólares por información que permitiera localizarlo. Su nombre también aparece relacionado con investigaciones sobre corrupción en la industria petrolera venezolana.
Por su parte, Maikel Moreno, quien presidió el Tribunal Supremo de Justicia entre 2017 y 2022, fue acusado por el Departamento de Justicia estadounidense en 2020 de delitos relacionados con lavado de dinero y recepción de sobornos a cambio de favorecer determinadas decisiones judiciales. Washington ofreció una recompensa de hasta cinco millones de dólares por información que facilitara su detención. Ambos funcionarios figuraban en el cartel presentado por las autoridades estadounidenses en marzo de 2020, que identificaba a catorce integrantes y antiguos colaboradores del chavismo investigados por distintos delitos.
Nuevas investigaciones y cooperación judicial
Las gestiones para obtener nuevas entregas se desarrollan en medio de dificultades jurídicas, debido a que la Constitución venezolana prohíbe la extradición de ciudadanos nacionales. Sin embargo, los traslados de Saab y Pulido han abierto una vía de cooperación entre Washington y las autoridades interinas venezolanas. Las investigaciones también incluyen a antiguos funcionarios militares y responsables de organismos de seguridad, algunos de los cuales ya han comparecido ante tribunales estadounidenses.
Entre esos antecedentes destacan Hugo Carvajal, antiguo jefe de la inteligencia militar venezolana, quien se declaró culpable en junio de 2025 de cargos relacionados con narcoterrorismo, tráfico de cocaína y armas, y Clíver Alcalá Cordones, condenado en abril de 2024 a 260 meses de prisión por su participación en actividades vinculadas con las FARC. Ambos fueron incluidos en las investigaciones estadounidenses sobre la estructura denominada cartel de los Soles.
La posible entrega de El Aissami y Moreno representa una nueva fase de las investigaciones contra antiguos integrantes de las estructuras políticas, judiciales y financieras del chavismo. Mientras continúan las gestiones, Estados Unidos mantiene abiertas causas relacionadas con corrupción, narcotráfico y lavado de dinero, así como nuevas actuaciones judiciales contra Nicolás Maduro y Cilia Flores. Por ahora, las autoridades no han anunciado oficialmente las fechas ni las condiciones bajo las cuales podrían concretarse las próximas entregas.











