La inteligencia artificial (IA) debería desempeñar un papel más amplio dentro del sistema bancario, particularmente como herramienta para reducir los costos asociados al cumplimiento normativo y otros gastos operativos. Así lo señalaron altos funcionarios regulatorios de Estados Unidos durante una conferencia del sector financiero. Con información de The Wall Street Journal.
El presidente de la Federal Deposit Insurance Corporation (FDIC), Travis Hill, y el titular de la Office of the Comptroller of the Currency (OCC), Jonathan Gould, coincidieron en la necesidad de promover la adopción de tecnologías avanzadas en el sector bancario. Sus declaraciones se produjeron en el marco de un evento organizado por la American Bankers Association en Washington.
Según Hill, las herramientas basadas en inteligencia artificial tienen la capacidad de identificar actividades sospechosas con mayor rapidez y precisión que los sistemas automatizados tradicionales utilizados actualmente en los procesos de monitoreo. En este sentido, destacó que estas tecnologías permiten priorizar señales de riesgo reales y reducir los denominados “falsos positivos”, lo que facilitaría el trabajo de los investigadores financieros.
El debate se inscribe en un contexto regulatorio en el que las autoridades estadounidenses han buscado flexibilizar ciertos requisitos, especialmente para las entidades bancarias de menor tamaño, con el objetivo de fomentar la competencia y facilitar la creación de nuevas instituciones financieras.
Por su parte, Gould subrayó que la adopción de inteligencia artificial podría contribuir a equilibrar las condiciones del mercado, evitando que el acceso a tecnologías de punta quede limitado únicamente a los grandes bancos. A su juicio, la implementación estratégica de estas herramientas puede ayudar a modernizar el sistema financiero y mejorar la eficiencia de los controles contra delitos financieros.
La discusión refleja una tendencia creciente en el sector bancario global hacia la incorporación de soluciones tecnológicas avanzadas para fortalecer los sistemas de prevención del lavado de dinero, optimizar los procesos de cumplimiento y reducir los costos operativos.











