Crece el escrutinio en Washington y Miami sobre Susie Wiles, actual jefa de gabinete de la Casa Blanca en la nueva administración de Donald Trump, por su relación con el empresario venezolano Raúl Gorrín y la antigua firma de cabildeo con la que estuvo vinculada. Con información de Miami Herald.
De acuerdo con reportes recientes, Gorrín esperaba obtener acceso e influencia dentro del entorno político de Trump en momentos en que la administración republicana amenazaba con sanciones económicas contra el régimen y contra sectores estratégicos como la industria petrolera venezolana.
Wiles, designada como jefa de gabinete tras el segundo mandato presidencial de Trump iniciado en 2024, podría enfrentar cuestionamientos sobre su relación pasada con Gorrín y las gestiones realizadas por su antigua firma de lobby.
El tema cobra relevancia ante un próximo juicio federal en Miami que se centra en los cargos penales contra el excongresista republicano David Rivera y la consultora política Esther Nuhfer, acusados de haber cabildeado en secreto para el régimen venezolano durante 2017 y 2018 sin registrarse como agentes extranjeros, en violación de la legislación estadounidense.
El proceso judicial se perfila como uno de los más sensibles en torno a los esfuerzos de actores vinculados al régimen venezolano por influir en la política de Estados Unidos a través de intermediarios y operaciones de lobby no declaradas.
Hasta el momento, no fue posible contactar a Wiles para que ofreciera comentarios sobre estas menciones y su posible conexión indirecta con el caso.
El juicio en Miami es observado de cerca por su impacto político y por las implicaciones que podría tener sobre redes de influencia vinculadas a empresarios venezolanos investigados por corrupción y lavado de dinero en Estados Unidos.











