Carlos Tablante

 

La desnutrición producto de la terrible escasez de alimentos y de la hiperinflación que destruyó los ingresos familiares, ocasiona la muerte de niños y adultos mayores, complicaciones de enfermedades agudas y crónicas, pérdida de peso acelerado, depresión, estrés, baja productividad estudiantil y laboral y violencia. El investigador de la UCAB, Luis Pedro España, publicó esta semana el mapa de los municipios cuyos niveles de desnutrición ameritan ayuda humanitaria urgente.

Nada de esto hace cambiar de opinión al régimen de Maduro que sigue en estado de negación ante una realidad que ya no se puede ocultar: su modelo político de capitalismo corrupto, fracasó. Como hemos dicho: se trata de un sistema donde unos pocos enchufados del régimen saquean los dineros públicos a través del entramado de intereses que ha sustituido al Estado de Derecho por un Estado delincuente.

En el gran robo de más de 300 mil millones de dólares que calculamos en la investigación para el libro El Gran Saqueo: Quiénes y cómo se robaron el dinero de los venezolanos, destaca, por las cifras y por su especial inmoralidad, el saqueo alimentario, principal causa por la que hoy padecen y mueren venezolanos por hambre.

Las millonarias operaciones fraudulentas en la importación de alimentos tienen como protagonistas a seudo empresarios pero sobre todo a altos funcionarios que no sienten escrúpulo ninguno en apropiarse de los recursos de todos los venezolanos.

En abril de 2016 denunciamos uno de esos episodios: la alianza del proveedor Naman Wakil y el ex ministro de Alimentación y responsable de CASA, el general Carlos Osorio, que le ha ocasionado un grave daño al patrimonio público. Llevamos el caso, con las pruebas que lo sustentan, a las instancias competentes: La Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional y la Fiscalía General de la República. La primera emitió un voto de censura en su contra y la segunda aún se encuentra investigando la denuncia, ratificada y ampliada  en el día de ayer por el diputado Ismael García en nombre de su colega Carlos Berrizbeitia y el mío propio.

Osorio no sólo no acudió al Parlamento cuando fue citado para responder por la administración de los recursos públicos bajo su responsabilidad sino que, al contrario, pretende amedrentarnos con demandas civiles y penales interpuestas en tribunales no competentes con jueces que actúan como sicarios legales del régimen.

La pregunta que debe responder el general Carlos Osorio es muy clara: ¿Por qué recibieron sus cuñados, Jesús Tomás Marquina Parra y Néstor Enrique Marquina Parra, 5 millones 850 mil dólares del proveedor de alimentos Naman Wakil, en una cuenta del banco suizo CBH, cuando se desempeñaba como ministro de Alimentación y responsable de CASA?

Carlos Osorio nunca ha respondido. Por el contrario, en lugar de aclarar la situación, como es su deber como funcionario público, utiliza a los sicarios judiciales del régimen para condenar a los denunciantes en un juicio express que viola todos los procedimientos legales.

A pesar de la gravedad del caso, Osorio no solo no fue suspendido e investigado por el ministro de la Defensa Vladimir Padrino, como debió serlo, sino que desde ese momento ha sido nombrado en otras responsabilidades como la Inspectoría General de la FANB y más recientemente, premiado por Maduro con la Secretaría de la Presidencia de la República. Al parecer, las denuncias de corrupción han reforzado el curriculum necesario para formar parte del alto gobierno y no le han causado ningún daño moral como, sin embargo, aduce Osorio para atacar a los denunciantes.

Por el contrario, es el pueblo de Venezuela el que sí ha sufrido un profundo daño moral al no tener acceso a la alimentación básica que le permita ejercer su derecho a la salud y a la vida debido al saqueo alimentario que ha propiciado el régimen al hacerse cómplice de personajes como Wakil y Osorio.

No solo no nos retractamos de lo dicho sino que hemos solicitado al Ministerio Público que amplíe la investigación, ahora con nuevas evidencias.

Seguimos en resistencia. No olvidamos ni olvidaremos nunca la tragedia que sufren los venezolanos por la codicia y la corrupción sin límites de la élite militar y civil que arruinó a Venezuela.

@TablanteOficial