Carlos Tablante

 

Se nos fue nuestra gran amiga y compañera de luchas y sueños, Pilar Suárez Sasso. Nos conocimos cuando se desempeñaba como corresponsal de El Carabobeño. Luego trabajó en otros medios de la región siempre demostrando un gran profesionalismo, un periodismo acucioso y valiente. Se esforzaba por explicar los temas más complejos porque además, nunca perdió su vocación de maestra de escuela, como ella misma decía.

Cuando asumí el cargo como primer gobernador electo de Aragua, la invité a formar parte del equipo como Jefa de prensa. Desde allí evitó las famosas gacetillas oficiales y exigía en cambio que la información fuera institucional pero noticiosa y equilibrada. Era enemiga acérrima de la adulación, las falsas apologías y el estilo personalista asociado al ejercicio del poder. Al salir de la gobernación siguió con nosotros. Fundamos la revista impresa Cuentas Claras dedicada a la reforma del Poder Judicial y la prevención de la legitimación de capitales, temas a los que dedicó más de veinte años de incansable labor. Hasta último momento fue la coordinadora general del portal Cuentas Claras Digital.

Al frente de la Comisión Nacional Anti Drogas que ejercí con rango de ministro conté con Pilar como Directora general. También nos acompañó en la Asamblea Nacional Constituyente donde presentamos el proyecto de la Constitución Ciudadana junto con Román Duque Corredor y Ricardo Combellas. El aporte y el entusiasmo de Pilar fueron decisivos para concretar éste y otros logros como los libros Narco Financiamiento Político, Estado Delincuente y El Gran Saqueo.

No puedo dejar de mencionar su dedicación en la Fundación EnCambio promoviendo talleres y conferencias a favor de la descentralización, la formación de nuevos líderes y la prevención social integral para evitar la legitimación de capitales, así como su apoyo en la publicación de varios textos en defensa de la descentralización.

Pilar Suárez fue una periodista cabal y vehemente en favor de la libertad de expresión. Siempre dispuesta a defender al gremio y apoyar a sus compañeros. Nunca olvidó sus orígenes, su querido 23 de Enero de Caracas, su familia y muy en especial a su querida madre, por la que sentía devoción.

Sus familiares, vecinos y amigos, entre los que tenemos la fortuna de contarnos, la recordaremos siempre por su gran honestidad y sentido de la solidaridad.

Qué falta tan grande nos hará nuestra querida Pilar. Nunca la olvidaremos.