Vladimir Gessen

 

Nicolás Maduro tomó la decisión de mantenerse en el poder a cualquier costo, buscando además ampliar y perpetuar su poder tal y como lo hiciera Hugo Chávez, pero adoptando el modelo cubano. Este sistema le permitiría, sin elecciones universales, directas y secretas, que una “Asamblea Popular”, bajo su control, lo “elija” como “líder” del país por el tiempo que lo desee. Esta estrategia comienza por el llamado a una constituyente “comunal”. El llamado de hecho provocará la suspensión de las elecciones de gobernadores porque seguramente el Consejo Nacional Electoral dirá que tiene que ocuparse de la Constituyente, así como lo hizo cuando manifestó que debía suspender la elección de gobernadores para ocuparse del revocatorio. Esta medida es la antesala del cierre de la Asamblea Nacional, electa por dos tercios de venezolanos y un preámbulo para instaurar un gobierno dictatorial en Venezuela… También le sirve a Maduro en su estrategia, decirle al Mundo que más que llamar a elecciones de gobernadores, alcaldes o presidenciales él ha convocado a algo más que eso, a unas supuestas elecciones democráticas para “que el pueblo decida”… aunque esto sea falso…

Cuando el presidente Nicolás Maduro decretó el vigente “Estado de excepción” o de “Emergencia económica”, que ya tiene más de dos años activo inconstitucionalmente, pronunció una frase que no debió pasar desapercibida: “¡Todo el poder para los Claps!”… Luego, se ocupó de ir “instituyendo” diversos “congresos”, como el “congreso de estudiantes”, “congreso de soldados”, “congreso de mujeres”, “congreso de trabajadores”, y los “Comités Locales de Abastecimiento y Producción” (CLAPS).
Posteriormente, Nicolás Maduro diría que la Asamblea Nacional “perdió vigencia política”, y que era cuestión de tiempo para que la “La Asamblea Nacional desaparezca”.

Estas aparentes inocentes palabras, acciones y formas de organización, en realidad eran amenazas a la Constitución Nacional, y la conformación de entes de poder, absolutamente fuera de ley, los cuales ahora son el fundamento de la constituyente “comunal”.

Todo el poder a los sóviets

Los soviets en la Rusia comunista eran los comités o consejos de pescadores, de obreros, de vecinos, de campesinos, de estudiantes, de soldados, y fueron las bases fundamentales con las cuales Vladímir Ilich Uliánov, alias Lenin, impulsó su revolución bolchevique. Lenin con los comunistas ya en el poder, organizó la administración del Estado con una estructura organizativa de abajo a arriba de estos comités o sóviets. En Cuba, fueron los “comités de defensa de la revolución”. En Venezuela, su equivalente son las “comunas” y los “Claps”. Igualmente, son semejantes a los llamados “congresos” como el de estudiantes, de soldados, de mujeres, de trabajadores, o los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAPS)

Lenin explicó (“Tesis de abril”, 1917) que el capitalismo estaba en “fase de putrefacción” –ya desde esa época siempre los comunistas han dicho lo mismo, y hoy lo repite Maduro- y también señaló Lenin que la burguesía era la culpable, igual que en el presente se afirma ¡Un siglo después!

Para Lenin, solamente se podría detener la guerra (Guerra económica diría Maduro) y mantener las conquistas de la revolución soviética dando todo el poder a los sóviets. (Todo el poder para los Claps, pidió Maduro)

Lenin también exigió confiscar las tierras y el control obrero sobre las fábricas, y la conversión inmediata a una república de sóviets, (en Venezuela sería de las comunas y sus correspondientes “Claps”), al igual que hoy quiere repetir la historia comunista fallida, Nicolás Maduro, en Venezuela

Lenin, describió en “El Estado y la Revolución”, una nueva forma de gobierno, fundamentado en consejos, comités o soviets (en ruso), convirtiendo al poder elegido ruso, como ¡revocable! en cualquier momento, por estos soviets, inspirado en su lema principal: ¡Todo el poder para los soviets!

De esta forma se promovió la revolución y toma del poder por parte de los soviets encabezados por Lenin. De igual manera, se pretende hoy desaparecer al poder legislativo electo en Venezuela y sustituirlo por la denominada constituyente comunal que será el embrión de la Asamblea Popular Bolivariana, copia de la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba con sus 612 diputados. Los cuales son tantos para que se diluyan sus liderazgos y ninguno opaque al dictador de turno.

Para tener una idea de cómo sería el control de una dictadura en Venezuela veamos cómo se eligen los diputados cubanos.

La elección comienza en los Comités de Defensa de la Revolución cubanos (CDR). Estos comités locales (Comunas o Claps) a través de unas comisiones de nominación, nombradas por ellos mismos, escogen los candidatos. A estos se suman los candidatos seleccionados previamente por la Central de trabajadores, la Federación de Mujeres, las asociaciones de campesinos, la Federación de Estudiantes, y las asociaciones culturales y otras controladas por el Partido Comunista Cubano. Así, el dictador tiene el total control de todos los poderes en Cuba.

Por ello no es extraño lo que pretende Maduro, al decir que convoca una constituyente, no de partidos ni élites, una constituyente, obrera, comunal, campesina, sectorizada, una constituyente feminista, de la juventud, de los estudiantes, una constituyente indígena, pero sobre todo, una constituyente decisivamente obrera, profundamente comunal y convoca a los comuneros… De esos 500 (constituyentes), aproximadamente 250 serán electos por la base de la clase obrera … 250 en un sistema territorializado, con carácter municipal, en las comunidades. Esto es una copia de los modelos de la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba, de la Asamblea Popular Nacional de China o de la Asamblea Suprema del Pueblo de Corea del Norte, que tiene 687 diputados de los cuales, por cierto, 101 son delegados militares. Lo mencionamos porque es evidente que cuando Maduro convoca a un supuesto “congreso de soldados” está pensando en incorporarlos, de lograr sus objetivos, a una futura Asamblea Nacional del Poder Popular de Venezuela.

En su discurso, Maduro también explicó que obreros, campesinos, jubilados, mujeres y jóvenes tendrán presencia en el futuro cónclave que será compuesto de manera “sectorizada”.

Los Claps

Están oficialmente definidos por el gobierno como los Comités Locales de Abastecimiento y Producción que son “la nueva forma de organización popular”.

El decreto de estado de excepción o de emergencia económica les otorgó nuevas funciones de ¡vigilancia y organización! a los Claps, a los Consejos Comunales y demás organizaciones de base del Poder Popular, conjuntamente con la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, Policía Nacional Bolivariana, Cuerpos de Policía Estatal y Municipal, para mantener el orden público y garantizar la seguridad y soberanía en el país, violando toda norma legal donde se especifica que la seguridad, vigilancia y soberanía del país descansa en las fuerzas armadas y policiales. Es bueno recordar que las garantías constitucionales están de facto suspendidas en Venezuela por el vigente decreto de Estrado de excepción mencionado.

¿Cómo ocurrió en Rusia?

El 7 de noviembre de 1917, los comunistas dan un golpe de estado al Gobierno Provisional de la Revolución de Octubre, por medio de los soviets (congresos, consejos), y un comité Militar Revolucionario. Al mismo tiempo se convocaba al “Congreso de todos los sóviets de obreros y soldados”, que los comunistas controlaban, y estos organismos de forma ilegal, le transfirieron los poderes del Estado al nuevo Gobierno comunista.

Los diputados de la oposición a los comunistas en el verdadero congreso (Duma) protestaron, pero perdieron el congreso legalmente constituido. El 11 de diciembre de 1917, el Comité Militar Revolucionario había ordenado el arresto de insignes dirigentes de la oposición, y las protestas les dieron la excusa para acusar a los miembros de la oposición y decretar que eran “enemigos del pueblo”, y de sus “legítimos” representantes: Los “diputados” de los soviets.

También decretaron el arresto de los opositores. Posteriormente pasaron más de 70 años de represión en la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

Para los chavistas no maduristas que militan en el oficialismo, a los altos mandos militares y ciudadanos de uniforme, les pido que recuerden la guerra civil rusa que tuvo lugar en el territorio del disuelto imperio ruso, entre 1917 y 1923. Asimismo, les pedimos hagan memoria del destino que tuvieron los líderes socialistas como Lev Kamenev (Fusilado), Grigori Zinóviev (ejecutado por Stalin), Lev Trotski (Asesinado en su exilio en México), Nikolái Bujarin (juzgado, condenado y ejecutado) y tantos miembros de los primeros Burós Políticos y del primer Comité Central del partido de Lenin, asesinados, desaparecidos, neutralizados o liquidados por el propio gobierno comunista que ayudaron a crear.

Hay que tomar en serio la estrategia de “desaparecer la Asamblea Nacional”, la creación de los soviets venezolanos, llámense congresos, juntas, comunas, consejos o Claps, y ahora la constituyente comunal, porque Nicolás Maduro intenta revivir a Lenin y a Stalin en sus doctrinas comunistas.
A todos los venezolanos les preguntamos ¿Es esto lo que se quiere para Venezuela? ¿Van a dejar a Nicolás Maduro hacerlo?…