Bayardo Ramírez Monagas

 

                                                                             

Para resolver el tema-problema, de hacer viable y aceptable, sanción  internacional de los Organismos Multilaterales contra un Estado miembro de origen democrático, debemos ir al secreto de lo obvio: La pérdida de Soberanía de un Estado. Como fuerza o peso político propio, para considerar la decisión, cuando su Régimen de Gobierno  votado por el pueblo para gobernar en democracia, se ejerce en contrario con Régimen Totalitario, muta su Constitución, coloniza los Poderes Públicos  y  cambia la naturaleza política constitucional, metamorfoseándose en Macroestructura de Asociación de Delincuencia Organizada Transnacional (DOT), como problema global contemporáneo de violencia de segundo tipo, (violencia anómala que está en todo el cuerpo social por ausencia y deficiencia del Estado moderno y la tolerancia en el control social, que no puede anularla con reglas uniformes universales, para asegurar esos acontecimientos sociales. Durkheim, Jean Baudrillard) Violencia ésta  política, jurídica, social y económica, compleja, complicada, enredada, de incertidumbre dura y final abierto o continuo, cuasi-estructurada de “estado paralelo” y amenaza pluriofensiva globalizada  de graves riesgos de seguridad nacional y orden interno del país y demás Estados-Nacionales. Desafío geopolítico y geoestratégico,  para  neutralizar la DOT y su defensa al principio de Injerencia, apoyada por alianzas estratégicas pro delicto, (Terrorismo Estratégico Internacional y su financiamiento, Tráfico de Drogas, Legitimación de Capitales, Corrupción, Materiales de conflicto, países caribeños y latinos cooptados, etc.)

Necesitamos claridad conceptual, no se ubica en  planos tradicionales del Orden Público, para ser eficaces, eficientes y efectivos en la acción. La Soberanía es un concepto “trial de unidad indivisible.”  Tema-problema Político-Jurídico-Social, cuyo eje estratégico u ordenador es lo Jurídico, de acción central de coherencia global, de categorías integradoras, a nivel explicativo-normativo y en la acción práctica hacia objetivos decididos democráticamente en situaciones adversas de poder compartido, de los actores-partes de un Sistema-Situación.  Concepto interdisciplinario, para no hacer análisis del concepto de Soberanía Ceteris Paribus,  político, jurídico o social aislado, de enfoques parciales limitados, compartimentalizados, verticales deterministas, carentes de visión horizontal transdepartamental, para depuran conclusiones que no interesan o aislar efectos de una variable.  Se debe salir de la deficiencia teórica de la Cooperación Técnica Internacional,  no caer sólo en lo político, como único ámbito, para evitar análisis desnaturalizador del Constitucionalismo, del concepto de poder como fin del Estado “Chimpance” (dictatorial o Totalitario comunista, nazi o Fascista de  ideologías del S. XX) o de Asociación de Delincuencia Organizada Transnacional (DOT) que fagotiza los órganos del Estado.  Tampoco es fácil vencer el peso de organismos internacionales financieros o políticos con objetivos definidos,  aliados de la inercia recesiva y la mentalidad amaestrada. Negándose al Discurso Alternativo, congelando conceptos.

Cuando un Estado-Nación es   Delincuencia Organizada Transnacional (DOT), por autoliquidación consciente, en  Estrategia del Engaño Organizado, por horror vacui, “…os cuesta admitir que nos gobiernan unos simples criminales” (Imre Kertész “Kaddish por el hijo no nacido”) Tenemos en estrategia  ceguera voluntaria y ceguera situacional a vencer.

La soberanía es  atributo exclusivo del Estado, pero en el entendido que en   Democracia la soberanía popular interna o externa es del Estado de derecho, en la totalidad de su existencia y manifestación. La voluntad mayoritaria del Pueblo depende de la conformidad del orden jurídico, se produce la necesaria e ineludible  suprasubordinación de la soberanía política a la soberanía jurídica.

La Soberanía del latín “encima” o procedencia o supremacía es la calidad del soberano, el derecho, la cualidad del o el poder, que tiene el soberano como poder público y político, para crear leyes y controlar recursos (“su sombra”).   En los teóricos fundadores del concepto de Soberanía, a vuelo de halcón. “Es el poder absoluto y perpetuo de una República” (Jean Bodín). En Tomas Hobbes es forma de poder del soberano (autoritarismo estatal) con obediencia a la ley civil. Para Jacques Rousseau el soberano es el pueblo, cada ciudadano es soberano y súbdito, enajenando sus derechos a favor de la colectividad, la voluntad general tiene el poder soberano. De donde surge la democracia moderna, con el respeto al derecho de las minorías. Para Sieyés es la nación como pueblo, quien adquiere identidad del legado histórico y cultural de la nación, que forma el pueblo con valores y principios y el mandatario  debe realizar lo que el mandante (el pueblo) indica. Después de la Segunda Guerra Mundial se ha refundido al soberano en el Pueblo,  Soberanía de Territorio, pueblo y poder en el Derecho del Estado para ejercer sus poderes. Así ha trascendido de la teoría política, al Derecho Constitucional y a la doctrina del Derecho Internacional.

En el Derecho Constitucional, el poder soberano originario del pueblo en las modernas democracias, proviene en prima facie de la creación constitucional del carácter jerárquico de la Constitución, ella es acto de naturaleza jurídica integral de los actos políticos del poder Público, Legislativo, Judicial o Ejecutivo de carácter legal y legítimo. Acto de extrema rigurosidad  del orden jurídico, como un todo de Unidad Integral de un tema-problema político-jurídico-social, dentro de los principios del Constitucionalismo,  que establece la prioridad de los derechos de la persona humana-ciudadano, la libertad en el orden jurídico del hombre, entendido éste como fin y no como medio. Pertenece al derecho positivo, al orden jurídico positivo, en el sistema de normas jurídicas de la norma fundamental de la Constitución, para asegurar la libertad política. (Mauricio Hauriou y George Renard.)

No es “Teoría pura del Derecho” sino, disciplina jurídica aplicada desde el Constitucionalismo, en el “Estado de Derecho”, el imperio de la ley  que excluye arbitrariedad, violencia, abuso de derecho o discrecionalidad (norma  normarum) de dictaduras o totalitarismos y de Delincuencia Organizada Transnacional (DOT). Ningún hombre o Estado está por encima de la ley (legibus solutus) Ella deviene de la Constitución, la autoridad del mando es remplazada por la voluntad vinculatoria del ordenamiento jurídico inquebrantable.( Franccesco Carnelutti y  Rudolf Stammler.)

Es la necesaria subordinación de la soberanía política o civil ciudadana a la soberanía jurídica en función  de supremacía constitucional  del Estado de Derecho, para resolver cualquier problema  en la República democrática y constitucional como el caso del Estado “forajido, felón o fallido” o por macroestructura de Delincuencia Organizada Transnacional (DOT),  por ser sus objetivos terminales, no institucionales de Derecho Público Constitucional, unen en pravedad lo político y económico con el delito,  vulnerando  las características del poder político (universalidad, exclusividad e inclusividad).  La DOT es un Aparato de Poder (organización-institución que supera tiempo humano de sus integrantes, fuera del ordenamiento jurídico de la Constitución, no puede pretender ni alegar Soberanía exclusiva de los Estados dentro del ordenamiento jurídico Constitucional. Ya que dicho ordenamiento debe estar contenido en una “Constitución racional normativa, escrita, que determine la organización del Estado y precise las rígidas garantías fundamentales” (Orlando Monagas)

Debemos abordar la DOT mediante  la precisión del uso riguroso de  categorías lingüísticas, para no cometer errores conceptuales del tipo de delito. Aplicar la categoría de distinción, de singularidad. La Asociación Delictiva de Delincuencia Organizada Transnacional, en la categoría de delitos graves, es una organización delictiva globalizada, de nuevo tipo asociativo de delito, conspiración de aparato de poder delictivo, que puede sustituir al Régimen de una Nación, no confundible con   antiguas “Maffias” como hermandades absentistas ni con delito de “Cuello Blanco” ni  bandas delictivas comunes estructuradas. La DOT tiene “animus negocialis” como asociación delictiva y red de intercambio social, con alianzas estratégicas internacionales, envergadura global y corrupción simbiótica, concomitante, diacrónica y sincrónica, sistemática y sistémica, es su delito Princeps.  No es la asociación de  delitos comunes, creando incongruencia de disconformidad, una antitética con la extensión, concepto y categoría de la Convención Multilateral  en su contra como reductio ad absurdum,  en lógica eliminaría  razón de ser de Convención de Palermo, 2000. (Estado Paralelo. Sólo negocios 2005, bid&co.editor y La Ley Mutilada 2015, CEVP de Bayardo Ramírez Monagas.

En el ámbito normativo del  Derecho Público Internacional o Ius Cogens  Derecho que Obliga”, con normas obligatorias para los Estados y no derogables por un Estado o  grupo de ellos. Tenemos Convenios Multilaterales de la ONU y Convenios Regionales de la OEA u  organismos Regionales de otros Continentes. Considero básicos los Convenios de  Naciones Unidas (ONU): 1) Contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Psicotrópicas, Viena 1988,  con la Legitimación de Capitales (Conocida por el lenguaje antijurídico como “Lavado de Dinero” (sic) u nombres pedestres) 2) Contra la Delincuencia Organizada Transnacional, Palermo 2000, (Contempla Legitimación de Capitales autónoma) 3) Contra la Corrupción. Mérida, México 2003 4)  Internacional para la Represión de los Atentados Terroristas cometidos con Bombas de Nueva York 1997. 5)  Internacional para la Represión de la Financiación del Terrorismo, NY 1999,  con Convenios de la Unión Europea y otros de ONU suman 21 . 6) Declaración Universal de Derechos Humanos 1948, Pactos internacionales de Derechos Económicos, Sociales y Culturales 1966 e  Internacional de Derechos Civiles y Políticos 1976 entre otros.

En las constituciones modernas los tratados, pactos y convenios multilaterales suscritos y ratificados, tienen jerarquía constitucional y prevalecen al orden interno,  para obtener apoyo doctrinario de ellos como convenios  inspiradores para la aprobación de  un Documento Multilateral  sancionatorio de expulsión de dichos organismos Internacionales, al Estado-Nación, por no reconocerse su Régimen de Organización delincuencial, violatorio sistémica y sistemáticamente de los principios constitucionales de su Carta Magna, para gobernar la Nación, al perder legitimidad y legalidad constitucional, por tergiversar  el mandato del pueblo como soberanía originaria, emanada del Estado de Derecho Constitucional de su país, al metamorfosearse en contra de su naturaleza jurídica constitucional su modelo de gobernar en una Organización de Delincuencia Organizada Transnacional (DOT), cometiendo delitos universales continua y permanentemente, previstos en Convenios Multilaterales, que rompe, viola el contrato social del mandato de soberanía popular de gobernar en democracia, no gobiernan, mandan, delinquen (En Derecho Público lo no autorizado, no puede hacerse)  No les es lícito y legal pertenecer a Organizaciones Multilaterales de Estados de gobiernos democráticos, incumpliendo objetivos constitucionales del sufragio y no reconocerse así su poder írrito, Ilegal, ilegítimo y anticonstitucional de actos nulos, con responsabilidad penal, civil y administrativa de sus funcionarios públicos. En beneficio del pueblo soberano al rescate de la democracia representativa, participativa, electiva, alternativa, responsable con sistemas de Gobierno de Alta Responsabilidad, de Teoría de Buen Gobierno, Pacto Ético Mundial de ONU y principios y garantías constitucionales fundamentales, con  enjuiciamiento de responsables por violaciones de Derechos Humanos y Delitos Universales. Seamos creativos, innovadores y descubridores para crear otra  Doctrina OEA-ONU,  contra Regímenes mutados en Delincuencia Organizada Transnacional (DOT). Caracas 14 de mayo de 2017.